Cómo evitar el ciberbullying

21 de Marzo, 2022

¿Cómo evitar el ciberbullying?

Cómo evitar el ciberbullying.

¿Cómo evitar el ciberbullying?

No es fácil cuando nos paramos a pensar cómo evitar el ciberbullying, pero hay técnicas y, por suerte, cada vez más estudios al respecto. Os damos algunas pautas para saber intervenir en situaciones en las que sepáis o creáis que este problema se está dando, también para identificar patrones de conducta cuando ocurre el ciberbullying en redes sociales o en algún otro entorno digital.

El primer paso (en cualquier problema): una escucha activa

Para poder intervenir contra el ciberacoso es vital saber si mi hijo o hija lo sufre o lo ejerce. Una vez que somos capaces de interpretar la situación podemos elaborar un plan para prevenir. Ante todo, debemos establecer una relación de confianza y entender la dimensión de este tipo de comportamientos.

El primer paso siempre es escuchar y observar A menudo las dificultades que se presentan se agravan por la falta de atención, por no pararnos a escuchar y analizar a nuestros hijos e hijas. A partir de aquí, si conocemos los comportamientos más comunes de una víctima o de un agresor seremos capaces de detectar estos patrones.

¿Cuáles son los comportamientos de un agresor?

Tenemos siempre pistas allí donde ocurre el ciberbullying. Siempre pensamos que si algo malo les pasa a mis hijos es bajo el perfil de víctima, ¿no? Pues no tiene por qué ser así. También puede ser que nuestro hijo o hija sea el agresor. Es duro, pero es así.

Por lo que hace a la conducta del agresor, el Centro de Estudios Jurídicos y de Formación Especializada del Departamento de Justicia de la Generalitat cita las principales características de los agresores en la siguiente lista: la necesidad de dominar a otros, un bajo rendimiento académico, impulsividad y baja tolerancia a la frustración, no aceptación de las normas, normalización de la violencia, falta de empatía hacia las víctimas, cierto sentimiento de superioridad y agresividad en la interacción con adultos. Detectar estas conductas en jóvenes cercanos son clave de cara a evitar ciberacoso.

Para saber cómo evitar el ciberbullying, debemos conocer los comportamientos de una víctima

Por lo que hace a la conducta de las víctimas de ciberacoso, la misma fuente expone que experimentan estados emocionales negativos tales como: ansiedad, baja autoestima, depresión, indefensión, apariencia triste, mal humor o ideas suicidas. ¿No parecen suficientes razones de por qué prevenir el ciberbullying?

A menudo expresan disgusto, miedo, soledad, frustración, estrés, irritabilidad, somatizaciones, trastornos del sueño y/o altos niveles de estrés permanente, pérdida de interés por las actividades sociales y tendencia al distanciamiento y al aislamiento.

Debemos relacionar estos comportamientos con el uso de las pantallas

El problema de estas listas de comportamientos relacionados con el ciberacoso es que también pueden ser fruto de otras situaciones. Por eso, debemos combinar la observación de estas conductas con las que están directamente relacionadas con el uso de las pantallas. Para saber cómo evitar el ciberbullyuing no solo vale conocer pautas de comportamiento, también hay que analizar la relación de los jóvenes y las pantallas.

Para detectar y analizar el mal uso de las pantallas podemos hacer uso de consejos como: poner los ordenadores a la vista, limitar el acceso libre según la edad o normalizar el uso consciente de dispositivos en compañía.

Si los factores de prevención fallan, ¿qué hago frente al ciberacoso?
Si nuestro hijo o hija es el agresor o agresora

Lo más probable es que no nos lo cuente. Seguramente porque no perciba el daño o el riesgo. Y si lo percibe, para no verse descubierto. Si vemos algo sospechoso tenemos que marcar nuestra autoridad, que no autoritarismo: este tipo de conductas no están permitidas, y por lo tanto no deben tolerarse.

Después, es recomendable informarnos juntos sobre las consecuencias que puede tener el acoso en las víctimas y ponernos a disposición de otros adultos del entorno: la escuela, la familia del o la menor que sufre acoso.

Si es víctima de ciberacoso

La solución pasa por escuchar. Otra vez. ¡Es que escuchamos poquísimo a nuestros hijos! Sin juzgar y, de ninguna manera, culpabilizando. Le haremos entender que no es una situación que tenga que soportar, porque realmente no lo es, y a partir de ahí actuaremos para que esta se termine.

Debemos comunicarnos con todos los adultos del entorno implicado, pero nunca con un tono de venganza, sino buscando la solución. Es ideal que haya una mediación: el centro escolar, los representantes de un club deportivo, otras familias del entorno, etc. Si el resto de los adultos del entorno no se muestra colaborativo, que puede pasar, como último recurso pondremos el caso en manos de la justicia.

¿Cómo evitar el ciberbullying entonces? La solución siempre pasa por escuchar, directa e indirectamente

Escuchar, asesorar y acompañar a la víctima es lo más importante. Debe tener claro que hace lo correcto al subrayar que sufre ciberacoso. Llegando hasta donde haga falta. Y, por supuesto, ayudándonos de profesionales de la psicología y la pedagogía. Por último, lo más importante para prevenir de raíz situaciones de este tipo es comprender la necesidad de educar a los y las jóvenes en un uso responsable de Internet.